No todos los productos que en la vida cotidiana consideramos cosméticos se clasificarían como tales a efectos regulatorios. Por ello, el primer paso para el registro de un producto cosmético en cualquier país es clasificar correctamente su producto. Para ello, es necesario conocer la definición de producto cosmético.
En Europa y en el Reino Unido, el Reglamento (CE) n.º 1223/2009 define el producto cosmético de la siguiente manera:
Producto cosmético: toda sustancia o mezcla destinada a ser puesta en contacto con las partes superficiales del cuerpo humano (epidermis, sistema piloso y capilar, uñas, labios y órganos genitales externos) o con los dientes y las mucosas bucales, con el fin exclusivo o principal de limpiarlos, perfumarlos, modificar su aspecto, protegerlos, mantenerlos en buen estado o corregir los olores corporales. (Reglamento (CE) n.º 1223/2009, Artículo 2.1.a)