Los productos cosméticos acabados están exentos del requisito legal de facilitar una ficha de datos de seguridad (SDS). Esto se aplica a los productos destinados tanto al uso por el consumidor como al uso profesional.
Sin embargo, esta exención no se aplica a los ingredientes cosméticos utilizados como materias primas ni a los productos a granel: para ellos, sigue siendo obligatoria una SDS.
También es importante tener en cuenta la legislación en materia de salud y seguridad, que exige que toda persona a la que se suministre una sustancia reciba información de seguridad adecuada. Así se garantiza que la sustancia pueda manipularse, utilizarse y eliminarse de forma segura.
En resumen, aunque una SDS no es legalmente obligatoria para los productos cosméticos acabados vendidos a los consumidores, disponer de una es muy recomendable como buena práctica dentro del sector.